Eliana Galarza Ayer al mediodía, desde el puerto peruano de El Callao, Olav, un noruego de piel bronceada y espíritu aventurero se hizo a la mar para repetir la hazaña que hace casi 60 años protagonizó su abuelo.
Partió junto a marineros de Suecia y Perú a bordo de la Tangaroa, una embarcación rústica pero equipada con los más sofisticados equipos de comunicación, y enfiló hacia la Polinesia. Objetivo: Tahití.
Olav es nieto de Thor Heyerdahl, reconocido por los exploradores de estos años como "el aventurero del siglo". El 18 de abril de 2002 murió, en Italia, a los 87 años, luego de una vida animada por apasionantes expediciones.La más célebre fue la que realizó con la Kon Tiki —esa especie de balsa similar a la que utilizaban las civilizaciones precolombinas para sus navegaciones—, que zarpó también de El Callao pero hace casi 60 años, el 28 de abril de 1947. En aquella misión, Thor viajó con cinco compañeros y 101 días después, el 7 de agosto, llegó hasta los arrecifes coralinos de las islas Tuamotu, en el Pacífico.
Así demostró que aquellos navegantes del "Nuevo mundo", efectivamente, pudieron llegar desde las costas del Perú hasta la Polinesia y que no eran menos avezados que sus colonizadores a la hora de explorar tierras lejanas. Cuando Thor comentó su teoría por primera vez, la comunidad científica no lo tomó en cuenta. Dijeron que era imposible que una distancia tan grande —un poco más de 8 mil kilómetros— pudiera movilizarse con la "tecnología" de aquella época. Las embarcaciones estaban hechas de troncos, juncos y amarras de sogas de cáñamo.
Lejos de desanimarse, el viejo Heyerdhal no tuvo mejor idea que hacer el mismo viaje y así demostrar que los precolombinos tenían horizontes más amplios de lo que se les habían adjudicado en los libros de historia. Precisamente esa era una de sus frase favoritas. "La historia está para reescribirla; tenemos la misión de ponerla a prueba".
Olav, su nieto —carpintero y buzo—, se subió a la Tangaroa para rendirle homenaje y probar de nuevo su teoría. Esta embarcación es el resultado de las posteriores e incesantes investigaciones de Thor. Es decir: se parece más aún a las balsas que usaron las civilizaciones pasadas.
Claro que Olav cuenta con ventajas: si bien viaja con el sistema de dirección de tiempos precolombinos (quillas intercambiables de 4 metros, las guaras), también tiene un sector de navegación guiada por satélite.
Para el hombre, lo desconocido es un desafío fascinante. Primero atravesó ríos, después océanos, dio la vuelta al mundo. Y hasta se fue al espacio.
En 1947, Thor Heyerdahl navegó y también quebró límites. Probó que el sistema de navegación de la antiguas civilizaciones americanas les permitió cruzar el Pacífico antes de la llegada de sus conquistadores.
29/04/06
CLARIN











Expedicion Tangaroa s peruana y ya navego en 1965 a la Polinesia