La tregua en Medio Oriente - Espera la llegada de las tropas de la ONU.
BEIRUT.- Veinticuatro días después de iniciada la tregua con la guerrilla libanesa Hezbollah y tras haber recibido fuertes presiones internacionales para terminar el embargo, Israel levantó finalmente ayer su bloqueo aéreo del Líbano, aunque anunció que mantendrá el bloqueo naval hasta que las fuerzas internacionales se desplieguen en el lugar.
"El bloqueo aéreo ha sido derogado. En coordinación con las Naciones Unidas, el bloqueo naval continuará en vigencia hasta que una fuerza naval internacional esté desplegada", dijo Miri Eisin, vocera del premier israelí, Ehud Olmert.
No obstante, Israel se reservó el derecho a atacar eventuales envíos de armas destinadas al grupo terrorista Hezbollah, provenientes de Siria.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, Mark Regev, dijo que el bloqueo marítimo seguirá en vigencia hasta que las fuerzas navales internacionales tomen posición frente a las costas libanesas, para hacer cumplir el embargo de armas.
"En el momento en que [las fuerzas navales] estén listas, levantaremos todas las restricciones", dijo, sin precisar por cuánto tiempo continuaría el bloqueo marítimo. A última hora ayer se informó en Tel Aviv que se planeaba extenderlo por otras 48 horas.
El embargo había sido impuesto el 13 de julio pasado, un día después de que Hezbollah secuestrara a dos soldados en Israel, en una operación que detonó una ofensiva militar y un conflicto que duró 34 días. Olmert decidió el fin del bloqueo tras ser informado por Estados Unidos que las tropas internacionales estaban listas para encargarse de imponer el bloqueo de armas a Hezbollah.
Ayer, cuatro minutos después de que fuera derogado el bloqueo aéreo, un vuelo comercial de la aerolínea libanesa Middle East Airlines, proveniente de París, sobrevoló triunfalmente tres veces el centro de Beirut y aterrizó luego en el aeropuerto de esa ciudad.
Fue un momento de júbilo para los libaneses, quienes habían denunciado que el bloqueo estaba asfixiando la economía del país, casi totalmente dependiente de las importaciones.
Por su parte, el primer ministro del Líbano, Fouad Siniora, dijo ayer que esperaba que Israel levantara hoy el bloqueo marítimo. "Hubo un problema en las Naciones Unidas que está siendo resuelto", dijo Siniora en una rueda de prensa al preguntársele por qué se había demorado el fin del embargo naval. "Estén seguros de que el embargo será levantado [...] Pienso que en la mañana, si Dios quiere, esto estará levantado", agregó.
En tanto, el ejército israelí anunció que su retirada habrá concluido antes del 22 de septiembre, para el Año Nuevo judío, según la televisión pública del país. El ejército prevé "la evacuación completa, de ahora al Año Nuevo, de la zona de seguridad", precisó la emisora.
Poco antes, Annan había dicho que antes de mediados de septiembre estarían dadas las condiciones para un repliegue total de las tropas israelíes del sur del Líbano. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, estimó desde Madrid que para esa fecha la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (Unifil, por sus siglas en inglés) tendrá 5000 hombres en el terreno y que debe llegar a los 15.000.
En tanto, ayer, las tropas israelíes todavía presentes en el sur del Líbano evacuaron tres de sus seis últimas posiciones, que serán reemplazadas por el ejército libanés, apoyado por la fuerza de paz de la ONU, que se despliega en la región a medida que avanza el retiro israelí.
Críticas
Dentro de Israel la decisión de levantar el embargo recibió duras críticas por parte del ejército y despertó la indignación de las familias de los soldados secuestrados, que estimaron que con el levantamiento del embargo el país perdió el último medio de presión para obtener su liberación.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, había proclamado públicamente que uno de los objetivos de la guerra era la liberación sin condiciones de los dos militares secuestrados, también estipulada en la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que puso fin a las hostilidades.
Un "mediador" nombrado por Annan estará en la región este fin de semana para negociar la liberación de los soldados israelíes secuestrados.
En tanto, la prensa de Beirut estaba ayer dividida. Algunos diarios vieron la medida como un éxito del gobierno libanés, mientras que para otros cercanos a Hezbollah el fin del bloqueo fue el resultado de la sumisión del Líbano a las demandas israelíes.
Agencias AFP, AP, Reuters y DPA
08/09/06
LA NACION










