Hoy se conmemora el Bautismo de Fuego del Arma Submarina
Durante el conflicto por la recuperación y defensa de las Islas Malvinas en 1982, la Fuerza de Submarinos argentina tuvo una importante participación. Parte de la denominada "Operación Rosario" se inicia en Mar del Plata, el 26 de marzo, con la zarpada desde la Base Naval, del Submarino ARA ”Santa Fe” (S-21) llevando una sección alistada de 13 hombres de la Agrupación de Buzos Tácticos.
Esta unidad submarina de la Clase Guppy norteamericana, Modelo II (1950) , había sido transferida a la Armada Argentina en 1971, junto con el ARA “Santiago del Estero" (S-22), otra unidad de la misma clase pero de distinto modelo.
La misión encomendada al submarino y Buzos Tácticos, fue de realizar el marcado de la playa para el desembarco de la Infantería de Marina. El “Santa Fe" emergió a las primeras horas del 2 de abril, momento en que la sección de Buzos Tácticos se desplegó desde el submarino en sus botes con destino al objetivo.
Luego la nave se alejaría rápidamente ganando lo profundo del mar. En horas del mediodía a bordo se recibe la noticia de que las islas habían sido recuperadas. En la madrugada del 7 de abril el submarino volvía a casa, y en el muelle los esperaban aquellos hombres que habían dejado en Malvinas. Pero esta no seria lo ultima misión del “Santa Fe”.
Operación Georgias
Transcurrieron varios días de intenso trabajo, tanto del personal de a bordo como el de tierra para alistar nuevamente la nave. El 16 de abril comienza su segunda misión zarpando de Mar del Plata, esta vez con una fracción de hombres de la Infantería de Marina, el Grupo GOLF, con destino final en las islas Georgias, y la misión de reforzar la guarnición que allí se encontraba.
Bajo condiciones climáticas que no facilitaron el transito hasta las islas realizó su último despliegue. Una vez en la zona de operaciones y ante la información de la presencia de unidades navales británicas, el Comandante del Santa Fe decide realizar la navegación hacia la Bahía Guardia Nacional de la isla San Pedro, en superficie muy cerca de la costa con la intención de confundir a los radares ingleses.
A la medianoche del 24 de abril el submarino se encontraba en la entrada de la Caleta Capitán Vago y no dadas las garantías para una aproximación segura al punto fijado, coordinó con el personal de la guarnición en tierra, que el Grupo GOLF sea desembarcado utilizando una embarcación que se encontraba en el lugar.
El comandante recordaría “las coordinaciones las hicimos por un canal de radio internacional y en "jeringozo" por no tener un plan de comunicaciones establecido. A las 5 del día 25, a gran velocidad y listo para la inmersión, el Santa Fe abandonó la caleta con la primeras luces del amanecer.
A los pocos minutos es sorprendido por un helicóptero inglés que arroja una bomba de alto poder cuya explosión provocó cortes de energía y la interrupción de las comunicaciones. A bordo sonó incesantemente la alarma de combate. Ante esta situación el buque buscó ponerse a resguardo volviendo a la costa, mientras tanto se aproximaban otras aeronaves efectuando lanzamientos de torpedos que, afortunadamente, no logran alcanzar al submarino.
En el puente del Santa Fe, el personal de guardia y otros tripulantes, se armaron con fusiles y comenzaron a repeler la aproximación de los helicópteros ingleses, mientras que en el interior del Submarino se forma rápidamente una cadena de hombres para aprovisionamiento de municiones y reemplazo de fusiles. Este accionar mantiene alejados a los helicópteros durante largos minutos. Posteriormente una de las aeronaves lanzó un misil que traspasó la vela del submarino sin explotar (por ser esta de fibra de vidrio) pero con un alto costo, la perdida de la pierna de uno de los tripulantes que se encontraba en esa cadena de aprovisionamiento.
Bajo la protección de las armas de los efectivos argentinos en tierra, el submarino averiado y con un herido grave logra amarrar en el muelle, en el interior de la caleta. El comandante ordenó el desembarco de la tripulación al muelle, mientras las tropas inglesas desembarcaban en todos los frentes. A las 17 de aquel 25 de abril se rindió toda la guarnición. Todo los argentinos fueron alojados en instalaciones del muelle; el comandante del Santa Fe, junto con el Comandante de la Fuerzas Británicas y oficiales ingleses, revisaron el estado de la Nave Argentina, ordenándose luego que sea retirado del lugar para utilizar el muelle donde se encontraba amarrado. Para esta tarea el comandante designa a un grupo reducido de tripulantes a fin de operar los sistemas necesarios para mover la nave unos 300 metros dentro de la caleta, el embarco y la disposición de los tripulantes argentinos es custodiada por soldados.
A ordenes del comandante desde el puente de mando, junto a un oficial inglés, el Santa Fe comienza a moverse con la dificultad de sus averías, hacia lo que seria su ultimo amarre. En esa corta navegación resultó necesario operar un sistema neumático que permitiría corregir la inclinación de la nave, este sistema requería del operador movimientos rápidos y precisos para accionar las válvulas ubicadas dentro del compartimento. El custodio inglés al ver los movimientos del operador e interpretando mala intención, le dispara..., el suboficial primero maquinista Félix Oscar Artuso, es herido de muerte.
Mientras tanto el submarino alcanza el muelle pero, luego de unas horas, comenzó a hundirse tocando fondo y aflorando solamente la vela. Una sutil maniobra de sabotaje se había logrado.
Los restos del suboficial Artuso fueron sepultados con honores militares en el cementerio de Grytviken, Islas Georgias del Sur.
El submarino ARA "Santa Fe", fue merecedor de la condecoración "Operaciones de Combate".
Las acciones libradas por el Submarino ARA "Santa Fe" el 25 de abril de 1982, otorgaron a la Fuerza de Submarinos Argentina su Bautismo de Fuego.
Otro valiente
La otra unidad submarina participante en la gesta de Malvinas fue el submarino ARA "San Luis" S-32, las acciones de guerra realizadas por esta nave lo convertirían en un mito para la guerra antisubmarina moderna.
Cumplió una patrulla de guerra de 40 días, evadiendo fuego enemigo directo, no siendo, jamas, detectado.
Esta unidad fue condecorada por "Honor al Valor en Combate".
25/04/06
LA CAPITAL










