Una entrevista llevada a cabo con el gerente general de Mediterranean Shipping, Luis Lajous.
Planteó un problema que, si bien los que están en el negocio naviero lo conocen perfectamente bien, desde algunas esferas del gobierno se lo viene soslayando: el puerto capitalino comienza a sentir los efectos del crecimiento, sin que se vean señales de remediar la situación a través de proyectos serios de solución en el corto y mediano plazo. El puerto de Buenos Aires recibe buques cada vez más grandes, y la falta de dragado de los canales de acceso y de un debido ensanchamiento para permitir las operaciones seguras de buques de 5.000 teu o más de capacidad determinarían que los armadores extranjeros, en un plazo no muy largo, elegirían otros destinos para dejar sus cargas. Léase Montevideo, Santos o cualquier otro de la región que brinde las necesidades requeridas por armadores extranjeros que quieran operaciones seguras y competitivas.
Lajous sostiene que en la licitación convocada por la Administración General de Puertos para reconcesionar la Terminal 6 ex Intefema se cometió un grave error, al descalificar el único proyecto que contemplaba el desarrollo de esta terminal, ampliando las facilidades del puerto de Buenos Aires y que daría solución efectiva al crecimiento de 14% anual del comercio exterior argentino. Si las predicciones se cumplen, en sólo dos años 300.000 contenedores más estarían arribando al puerto de Buenos Aires, lo que, con la infraestructura actual, hace suponer que alguna terminal colapsará más rápidamente que otra frente a lo inevitable: la falta de capacidad operativa para atenderlos.
EXPANSION
Por otra parte, la carrera por el aumento de tamaño de los buques (ya hay órdenes de construcción en astilleros por barcos que transportarán 12.000 teu o más) tendría que ser un motivo de análisis y preocupación; y, si bien al país (por ahora) arriban buques que rondan los 5.000 teu, la profundización y el ensanche del canal de acceso se tornan imprescindibles, como, asimismo, el mayor calado a pie de muelle, aun cuando el límite máximo que se podría dragar estaría en 34 pies, so riesgo de derrumbe.
El proyecto de ICTSI, el oferente que proponía pilotar de forma tal que, ante la necesidad, se llegara a 40 pies de calado a pie de muelle, con una conformación lineal que permitía la operación rápida y segura de los grandes buques (mayores a los actuales), fue descalificado por "exceso de proyecto" por la comisión precalificadora de la licitación, dado que ésta estimó que la terminal en actividad produciría el desequilibrio (económico) de las terminales actuales; es decir, que se preocuparon por el negocio de TRP y Bactssa, y no por el futuro del puerto y del comercio exterior del país. La comisión, con su dictamen, a nuestro entender jugó en contra del doctor Néstor Kirchner, ya que, si resulta reelecto, como todo indica que sucederá, le deja una bomba que explotará en sus manos antes de que termine el segundo período; a menos, eso sí, que se descrea que será reelecto, y la bomba la dejen para que le explote a otro.
"Tú crees que me matas, yo creo que te suicidas".
Por Richard Leslie Ramsay
Ver Puerto de Buenos Aires en NUESTROMAR
28/09/06
AMBITO DEL COMERCIO EXTERIOR







