Descontento empresario.
Con un baldazo tarifario que incluyó suspender los costos diferenciales que poseía en algunos casos la empresa Aluar como operador cautivo, y un 15 por ciento de aumento en la tarifa portuaria a todas las empresas, la Administración del Storni que por ahora lidera Daniel Román bajo la gerencia del capitán Hugo Stecconi, tratará de contener la crisis administrativa y operativa que actualmente estaría soportando el principal puerto de aguas profundas de la Patagonia.
El aumento fue decidido por cuatro votos contra uno en la reunión que ayer mantuvo el Consejo de Administración integrado por un representante del gobierno municipal; uno de la pesca, uno de la Cámara de Comercio, uno de la Estiba y uno del aluminio.
Según expuso el presidente de la APPM a este Diario, el ingeniero Daniel Román, con esta “actualización tarifaria” que estaba pendiente desde el año 1998, se tratará de poner en valor las dos prestaciones específicas del Puerto que no se encuentran mercerizadas: el servicio a las cargas y el uso de puertos. La misma fue girada a la Provincia para ser homologada y entraría en vigencia probablemente el mes entrante.
Descontento empresario
Inmediatamente conocido el aumento dispuesto desde el sector empresario se recavaron manifestaciones de descontento considerando los costos ya existentes respecto a otras terminales marítimas (Bahia Blanca, Comodoro, Deseado, Mar del Plata) lo que afectarían la competitividad de las empresas locales, muchas de las cuales ya estarían operando una gran parte de sus cargas por otros puertos.
Lo que muchas de ellas analizaban es que en definitiva, la operadora de aluminio que por supuesto resulta la más afectada respecto del volumen de movimientos, tiene de algún modo en cuenta los costos posibles, dada su condición de operadora cautiva, pero las demás empresas no; muchas de las cuáles reevaluarían sus actividades en la ciudad a partir de estos nuevos incrementos, tal como se manifestó.
¿Quién a favor y quién en contra?
Esta reflexión fue la que disparó el gran interrogante entre los afectados, dado que la tajante decisión resultó de una evidente unanimidad donde se supone que la disidencia estuvo en manos del representante de Aluar dadas las decisiones involucradas. Ahora, la incognita era si se debía entender entonces que quienes promovieron el aumento en el puerto fueron el delegado municipal, el de la cámara de comercio, el de la estiba y ¿el de la pesca?, un sector altamente comprometido en este momento.
Al cierre de esta edición muchos se preguntaban si de haber sido así se trató de las siempre vigentes incongruencias del mercado, de otro desencuentro del sector o de una estrategia de unos contra otros. En fin, lo cierto es que el baldazo tarifario apenas parece haber apagado un poco las llamas, pero sigue habiendo algunas humaredas.
Queda pendiente ver que empresas son las que enfrentarán en verdad el costo de funcionamiento del Storni y seguirán operando acá, y si con este aumento se podrá dar respuesta al aumento solicitado por los empleados, cuya conciliación obligatoria finaliza la otra semana.
20/11/08
DIARIO DE MADRYN





